Salmos para Dormir y Descansar en Paz

Entrega tus preocupaciones del día a Dios y encuentra el descanso que tu alma necesita. Haz clic en cada tarjeta para abrir el texto completo en el panel lateral.


Salmo 4
Lectura Nocturna

Salmo 4

En paz me acuesto y me duermo

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensan...

Salmo 23
Lectura Nocturna

Salmo 23

El Señor es mi pastor y mi descanso

1 El Señor es mi pastor, nada me falta: 2 en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia f...

Salmo 91
Lectura Nocturna

Salmo 91

Descansando bajo la Sombra del Altísimo

1 Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, 2 di al Señor: «R...

Salmo 121
Lectura Nocturna

Salmo 121

El guardián que no duerme

1 Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? 2 El auxilio me viene del Señor,...

Salmo 4
En paz me acuesto y me duermo
1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; ten misericordia de mí, y escucha mi oración. 2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? 3 Saced a vuestro saber que Jehová ha segregado al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él cliare. 4 Temblad, y no pequéis; Dichos en vuestros corazones en vuestras camas, y callad. 5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová. 6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. 7 Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto. 8 En paz me acostaré, y así mismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Salmo 23
El Señor es mi pastor y mi descanso
1 El Señor es mi pastor, nada me falta: 2 en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas 3 y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. 4 Aunque camine por cañadas oscuras, no temo ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. 5 Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. 6 Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término.
Salmo 91
Descansando bajo la Sombra del Altísimo
1 Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, 2 di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti». 3 Él te librará de la red del cazador, de la peste destructora. 4 Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás: su escudo y armadura son su verdad. 5 No temerás el espanto nocturno, ni la flecha que vuela de día, 6 ni la peste que se desliza en las tinieblas, ni la epidemia que devasta a pleno sol. 7 Caerán a tu izquierda mil, diez mil a tu derecha; a ti no te tocará. 8 Abre tus ojos solamente y verás la paga de los malvados, 9 ya que hiciste del Señor tu refugio, del Altísimo tu morada. 10 No te alcanzará la desgracia, ni la plaga se acercará a tu tienda, 11 porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en todos tus caminos. 12 Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra; 13 caminarás sobre áspides y víboras, pisotearás leones y dragones. 14 «Pues a mí se acogió, lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre. 15 Me invocará y lo escucharé, con él estaré en la desgracia, lo defenderé y lo glorificaré; 16 lo saciaré de largos días, y le haré ver mi salvación».
Salmo 121
El guardián que no duerme
1 Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? 2 El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. 3 No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; 4 no duerme ni reposa el guardián de Israel. 5 El Señor es tu guarda, el Señor es tu sombra a tu mano derecha. 6 De día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. 7 El Señor te guarda de todo mal, el Señor guarda tu alma; 8 el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre.