Salmo Para calmar la ansiedad y Encontrar Calma

Palabras reconfortantes y promesas divinas para desvanecer el agobio mental, detener las preocupaciones y recuperar la paz interior. Haz clic en cada tarjeta para leer el mensaje completo.


Echa tu Carga sobre Él
Calma y Alivio

Echa tu Carga sobre Él

No te afanes por el día de mañana

1 Por nada estén afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oració...

Calma en la Tempestad
Calma y Alivio

Calma en la Tempestad

¿Por qué teméis, hombres de poca fe?

1 En aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 2 Y despidiendo a la multi...

Confianza ante el Pánico
Calma y Alivio

Confianza ante el Pánico

Dios es nuestro refugio y fortaleza

1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2 Por tanto, n...

Paz Mental y Propósito
Calma y Alivio

Paz Mental y Propósito

Tú guardarás en completa paz

1 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado...

Fuerza contra el Temor
Calma y Alivio

Fuerza contra el Temor

No temas, porque yo estoy contigo

1 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre ...

Descanso para el Alma
Calma y Alivio

Descanso para el Alma

Venid a mí y hallaréis descanso

1 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 2 Llevad mi yugo...

Echa tu Carga sobre Él
No te afanes por el día de mañana
1 Por nada estén afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 2 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. 3 Por tanto, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. 4 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Calma en la Tempestad
¿Por qué teméis, hombres de poca fe?
1 En aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 2 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también otras barcas con él. 3 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 4 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 5 Y levantándose, rebuked al viento, y dijo al mar: Callá, be quiet. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 6 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
Confianza ante el Pánico
Dios es nuestro refugio y fortaleza
1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se trasladen los montes al corazón del mar. 3 Aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes con su braveza. 4 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones, enaltecido seré en la tierra. 5 El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob.
Paz Mental y Propósito
Tú guardarás en completa paz
1 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 2 Confiad en el Señor perpetuamente, porque en el Señor Dios está la fortaleza de los siglos. 3 Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz. 4 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Fuerza contra el Temor
No temas, porque yo estoy contigo
1 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no anegarán anegarte. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 3 Porque yo soy el Señor tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador.
Descanso para el Alma
Venid a mí y hallaréis descanso
1 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 2 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. 3 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. 4 En paz me acostaré, y así mismo dormiré; porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado.