Todos los Salmos de la Biblia (1 al 150)

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Salmo 91
Sagradas Escrituras

Salmo 91

Morando bajo la sombra del Altísimo

1 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo...

Salmo 92
Sagradas Escrituras

Salmo 92

Cántico de alabanza por las obras de Dios

1 Bueno es alabar al Señor, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; 2 Anunciar por la...

Salmo 93
Sagradas Escrituras

Salmo 93

La majestad del reino del Señor

1 El Señor reina; está vestido de majestad; El Señor se ha vestido, ceñido está de pode...

Salmo 94
Sagradas Escrituras

Salmo 94

Dios defiende a los oprimidos

1 Dios de las venganzas, oh Señor, Dios de las venganzas, muéstrate. 2 Enaltece, oh Jue...

Salmo 95
Sagradas Escrituras

Salmo 95

Invitación a alabar a Dios y a obedecerle

1 Venid, aclamemos alegremente al Señor; Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salva...

Salmo 96
Sagradas Escrituras

Salmo 96

Alabad al Señor, juez de la tierra

1 Cantad al Señor cántico nuevo; Cantad al Señor, toda la tierra. 2 Cantad al Señor, be...

Salmo 97
Sagradas Escrituras

Salmo 97

El Señor reina con justicia

1 El Señor reina; regocíjese la tierra; Alégrense las muchas costas. 2 Nube y oscuridad...

Salmo 98
Sagradas Escrituras

Salmo 98

Un cántico al Dios de salvación

1 Cantad al Señor cántico nuevo; Porque ha hecho maravillas; Su diestra le ha dado salv...

Salmo 99
Sagradas Escrituras

Salmo 99

El Señor es santo y rey

1 El Señor reina; tiemblen los pueblos. Él está sentado sobre los querubines; mueva la ...

Salmo 100
Sagradas Escrituras

Salmo 100

Invitación a alabar a Dios en su templo

1 Cantad alegres al Señor, habitantes de toda la tierra. 2 Servid al Señor con alegría;...

Salmo 91
Morando bajo la sombra del Altísimo
1 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo al Señor: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. 3 Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. 4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. 5 No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, 6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. 7 Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. 8 Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. 9 Porque has puesto al Señor, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, 10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. 11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 12 En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra. 13 Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón. 14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también le libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. 15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Le libraré y le glorificaré. 16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.
Salmo 92
Cántico de alabanza por las obras de Dios
1 Bueno es alabar al Señor, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; 2 Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad de noche, 3 En el decacordio y en el salterio, En tono suave con la arpa. 4 Por cuanto me has alegrado, oh Señor, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo. 5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh Señor! Muy profundos son tus pensamientos. 6 El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto. 7 Cuando brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, Es para ser destruidos eternamente. 8 Mas tú, oh Señor, para siempre eres Altísimo. 9 Porque he aquí tus enemigos, oh Señor, Porque he aquí, perecerán tus enemigos; Serán esparcidos todos los que hacen iniquidad. 10 Pero tú exaltares mi cuerno como el del unicornio; Seré ungido con aceite fresco. 11 Y mis ojos mirarán sobre mis enemigos; Oirán mis oídos de los que se levantan contra mí, de los malignos. 12 El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. 13 Plantados en la casa del Señor, En los atrios de nuestro Dios florecerán. 14 Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, 15 Para declarar que el Señor mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.
Salmo 93
La majestad del reino del Señor
1 El Señor reina; está vestido de majestad; El Señor se ha vestido, ceñido está de poder. Afirmó también el mundo, y no se moverá. 2 Firme es tu trono desde entonces; Tú eres desde la eternidad. 3 Los ríos han levantado, oh Señor, Los ríos han levantado su voz; Los ríos levantarán sus ondas. 4 Con la voz de muchas aguas, Más que las ondas del mar, Fuerte es el Señor en las alturas. 5 Tus testimonios son muy firmes; La santidad conviene a tu casa, Oh Señor, por los siglos de los siglos.
Salmo 94
Dios defiende a los oprimidos
1 Dios de las venganzas, oh Señor, Dios de las venganzas, muéstrate. 2 Enaltece, oh Juez de la tierra; Da el pago a los soberbios. 3 ¿Hasta cuándo los impíos, oh Señor, Hasta cuándo se alegrarán los impíos? 4 ¿Hasta cuándo hablarán cosas insolentes, Y se jactarán todos los que hacen iniquidad? 5 A tu pueblo, oh Señor, aplastan, Y a tu heredad afligen. 6 A la viuda y al extranjero matan, Y a los huérfanos despojan. 7 Y dicen: No verá el Señor, Ni entenderá el Dios de Jacob. 8 Entended, necios del pueblo; Y vosotros, insensatos, ¿cuándo seréis sabios? 9 El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá? 10 El que disciplina a las naciones, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia? 11 El Señor conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad. 12 Bienaventurado el hombre a quien tú, oh Señor, corriges, Y en tu ley le enseñas, 13 Para darle descanso en los días de aflicción, En tanto que para el impío se cava el hoyo. 14 Porque no desamparará el Señor a su pueblo, Ni desamparará su heredad, 15 Sino que el juicio volverá a la justicia, Y en pos de ella irán todos los rectos de corazón. 16 ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad? 17 Si no me ayudara el Señor, Pronto moraría mi alma en el silencio. 18 Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Señor, me sustentaba. 19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. 20 ¿Se asociará contigo el trono de iniquidad Que hace agravio bajo la ley? 21 Se congregan contra la vida del justo, Y condenan la sangre inocente. 22 Mas el Señor me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza. 23 Y él hará recaer sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá en su propia maldad; Los destruirá el Señor nuestro Dios.
Salmo 95
Invitación a alabar a Dios y a obedecerle
1 Venid, aclamemos alegremente al Señor; Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. 2 Lleguemos ante su presencia con alabanza; Aclamémosle con cánticos. 3 Porque el Señor es Dios grande, Y Rey grande sobre todos los dioses. 4 En su mano están las profundidades de la tierra; Las alturas de los montes son suyas. 5 Suyo también el mar, pues él lo hizo; Y sus manos formaron la tierra seca. 6 Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante del Señor hacedor nuestro. 7 Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz, 8 No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba, Como en el día de Masah en el desierto, 9 Donde me tentaron vuestros padres, Me probaron, y vieron mi obra. 10 Cuarenta años estuve disgustado con aquella generación, Y dije: Pueblo es que derrama su corazón, y no han conocido mis caminos; 11 Por tanto, juré en mi ira Que no entrarían en mi reposo.
Salmo 96
Alabad al Señor, juez de la tierra
1 Cantad al Señor cántico nuevo; Cantad al Señor, toda la tierra. 2 Cantad al Señor, bendecid su nombre; Anunciad de día en día su salvación. 3 Contad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas. 4 Porque grande es el Señor, y digno de suprema alabanza; Temeable sobre todos los dioses. 5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; Mas el Señor hizo los cielos. 6 Alabanza y magnificencia delante de él; Poder y hermosura en su santuario. 7 Tributad al Señor, oh familias de los pueblos, Dad al Señor gloria y poder. 8 Dad al Señor la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios. 9 Adorad al Señor en la hermosura de la santidad; Tiemble delante de él, toda la tierra. 10 Decid entre las naciones: El Señor reina. También el mundo será establecido, para que no sea conmovido; Juzgará a los pueblos con equidad. 11 Alégrense los cielos, y gócese la tierra; Brama el mar y su plenitud. 12 Regocíjese el campo, y todo lo que hay en él; Entonces todos los árboles del bosque cantarán delante del Señor, 13 Porque vino, porque vino a juzgar la tierra; Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con su verdad.
Salmo 97
El Señor reina con justicia
1 El Señor reina; regocíjese la tierra; Alégrense las muchas costas. 2 Nube y oscuridad alrededor de él; Justicia y juicio son el cimiento de su trono. 3 Fuego irá delante de él, Y abrasará a sus enemigos alrededor. 4 Sus relámpagos alumbraron el mundo; La tierra vio y se estremeció. 5 Los montes se derritieron como cera delante del Señor, Delante del Señor de toda la tierra. 6 Los cielos anunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria. 7 Sean avergonzados todos los que sirven a imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Postraos a él todos los dioses. 8 Oyó Sion, y se alegró; Y las hijas de Judá se gozaron, Oh Señor, por tus juicios. 9 Porque tú, Señor, eres alto sobre toda la tierra; Eres muy exaltado sobre todos los dioses. 10 Los que amáis al Señor, aborreced el mal; Él guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra. 11 Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón. 12 Alegraos, oh justos, en el Señor, Y alabad su santo nombre.
Salmo 98
Un cántico al Dios de salvación
1 Cantad al Señor cántico nuevo; Porque ha hecho maravillas; Su diestra le ha dado salvación, y su santo brazo. 2 El Señor ha hecho notoria su salvación; A vista de las naciones ha descubierto su justicia. 3 Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel; Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios. 4 Aclamad al Señor con alegría, toda la tierra; Levantad la voz, y cantad, y alabad. 5 Cantad salmos al Señor con arpa; Con arpa y voz de cántico. 6 Con trompetas y sonido de bocina, Aclamad delante del Rey el Señor. 7 Brame el mar y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. 8 Los ríos toquen las manos; Los montes todos hagan regocijo 9 Delante del Señor; porque vino a juzgar la tierra; Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con equidad.
Salmo 99
El Señor es santo y rey
1 El Señor reina; tiemblen los pueblos. Él está sentado sobre los querubines; mueva la tierra. 2 El Señor es grande en Sion, Y alto sobre todos los pueblos. 3 Alaben tu nombre grande y temible; Él es santo. 4 Y la fuerza del rey ama el juicio; Tú estableciste la equidad; Juicio y justicia hiciste en Jacob. 5 Exaltad al Señor nuestro Dios, Y postraos ante el estrado de sus pies; Él es santo. 6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban al Señor, y él les respondía. 7 En columna de nube hablaba con ellos; Guardaron sus testimonios, y el estatuto que les dio. 8 Señor Dios nuestro, tú les respondiste; Fuiste para ellos Dios perdonador, Aunque castigaste sus obras. 9 Exaltad al Señor nuestro Dios, Y postraos ante su santo monte, Porque el Señor nuestro Dios es santo.
Salmo 100
Invitación a alabar a Dios en su templo
1 Cantad alegres al Señor, habitantes de toda la tierra. 2 Servid al Señor con alegría; Venid ante su presencia con regocijo. 3 Reconoced que el Señor es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 4 Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. 5 Porque el Señor es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por generación en generación.