Todos los Salmos de la Biblia (1 al 150)

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Salmo 101
Sagradas Escrituras

Salmo 101

Propósito de un rey piadoso

1 Misericordia y juicio cantaré; A ti cantaré salmos, oh Señor. 2 Entenderé el camino d...

Salmo 102
Sagradas Escrituras

Salmo 102

Oración de un afligido agobiado por el dolor

1 Oh Señor, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor. 2 No escondas de mí tu rostro ...

Salmo 103
Sagradas Escrituras

Salmo 103

Alabanza por las misericordias de Dios

1 Bendiga el alma mía al Señor, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendiga el alm...

Salmo 104
Sagradas Escrituras

Salmo 104

Alabanza al creador del universo

1 Bendiga el alma mía al Señor. Oh Señor, Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has v...

Salmo 105
Sagradas Escrituras

Salmo 105

Las maravillas de Dios con su pueblo

1 Alabad al Señor, invocad su nombre; Haced notorias en los pueblos sus obras. 2 Cantad...

Salmo 106
Sagradas Escrituras

Salmo 106

Rebeliones de Israel y misericordias de Dios

1 Alabad al Señor. Alabad al Señor, porque él es bueno; Porque para siempre es su miser...

Salmo 107
Sagradas Escrituras

Salmo 107

Acción de gracias por la redención de Dios

1 Alabad al Señor, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 2 Digan ...

Salmo 108
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Salmo 108

Cántico de alabanza y oración pidiendo victoria

1 Mi corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y alabaré con mi gloria. 2 Despierta, sal...

Salmo 109
Sagradas Escrituras

Salmo 109

Oración pidiendo venganza contra los enemigos

1 Oh Dios de mi alabanza, no calles; 2 Porque boca de impío y boca de engañador se han ...

Salmo 110
Sagradas Escrituras

Salmo 110

El Mesías, sacerdote y rey

1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por est...

Salmo 101
Propósito de un rey piadoso
1 Misericordia y juicio cantaré; A ti cantaré salmos, oh Señor. 2 Entenderé el camino de la perfección Cuando vengas a mí. Con integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. 3 No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí. 4 Corazón perverso se apartará de mí; No conoceré al malvado. 5 Al que solapadamente calumnia a su prójimo, lo destruiré; No sufriré al de ojos altaneros y corazón vanidoso. 6 Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, mi ministro será. 7 No morará dentro de mi casa el que hace engaño; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. 8 De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, Para exterminar de la ciudad del Señor a todos los que hacen iniquidad.
Salmo 102
Oración de un afligido agobiado por el dolor
1 Oh Señor, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor. 2 No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; Inclinaste a mí tu oído; El día que te invocaré, respóndeme pronto. 3 Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos han sido quemados como tizón. 4 Mi corazón fue herido, y se secó como la hierba, Por lo cual me olvidé de comer mi pan. 5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne. 6 Soy semejante al pelícano del desierto; Soy como el búho de las soledades. 7 Velo, y soy Como el pájaro solitario sobre el tejado. 8 Mis enemigos me afrentaron todo el día; Los que se burlaban de mí, se juramentaron contra mí. 9 Por lo cual cené ceniza como pan, Y mi bebida mezclé con lágrimas, 10 A causa de tu enojo y de tu ira; Porque me alzaste, y me arrojaste. 11 Mis días son como sombra que declina; Y me he secado como la hierba. 12 Mas tú, oh Señor, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación. 13 Te levantarás, tendrás misericordia de Sion, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, Porque el plazo ha llegado. 14 Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión. 15 Entonces las naciones temerán el nombre del Señor, Y todos los reyes de la tierra tu gloria; 16 Por cuanto el Señor habrá edificado a Sion, Y será visto en su gloria. 17 Habrá mirado a la oración de los desvalidos, Y no habrá desestimado el ruego de ellos. 18 Se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará al Señor. 19 Porque miró desde lo alto de su santuario; El Señor miró desde el cielo a la tierra, 20 Para oír el gemido de los presos, Para soltar a los condenados a muerte; 21 Para que declaren en Sion el nombre del Señor, Y su alabanza en Jerusalén, 22 Cuando los pueblos se congreguen en uno, Y los reinos, para servir al Señor. 23 Él afligió mi fuerza en el camino; Acortó mis días. 24 Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días; Tus años son por generación y generación. 25 Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos. 26 Ellos perecerán, mas tú permanecerás; Y todos ellos como una vestimenta se envejecerán; Como un vestido los mudarás, y serán mudados; 27 Pero tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán. 28 Los hijos de tus siervos habitarán, Y su descendencia será establecida delante de ti.
Salmo 103
Alabanza por las misericordias de Dios
1 Bendiga el alma mía al Señor, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendiga el alma mía al Señor, Y no olvides ninguno de sus beneficios. 3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila. 6 El Señor hace justicia Y derecho a todos los que sufren violencia. 7 Sus caminos hizo notarios a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras. 8 Misericordioso y clemente es el Señor; Largo de paciencia, y grande en misericordia. 9 No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará su enojo. 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. 11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. 12 Cuánto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece el Señor de los que le temen. 14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo. 15 El hombre, sus días son como la hierba; Como la flor del campo, así florea, 16 Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más. 17 Mas la misericordia del Señor es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; 18 Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. 19 El Señor estableció su trono en los cielos, Y su reino domina sobre todo. 20 Bendecid al Señor, vosotrso sus ángeles, Potentes en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto. 21 Bendecid al Señor, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad. 22 Bendecid al Señor, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendiga el alma mía al Señor.
Salmo 104
Alabanza al creador del universo
1 Bendiga el alma mía al Señor. Oh Señor, Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia. 2 El que se viste de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina, 3 Que fija las vigas de sus aposentos en las aguas, Que hace de las nubes su carroza, Que anda sobre las alas del viento; 4 El que hace a los vientos sus mensajeros, Y a las flamas de fuego sus ministros. 5 Él fundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás conmovida. 6 Con el abismo, como con vestidura, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas. 7 A tu reprensión huyeron; A la voz de tu trueno se apresuraron; 8 Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste. 9 Pusiste término, el cual no traspasarán, Ni volverán a cubrir la tierra. 10 Tú eres el que envías los manantiales por los arroyos; Vayan entre los montes. 11 Beben todas las bestias del campo; Los asnos monteses apagan su sed. 12 A sus orillas las aves del cielo habitan; Cantan entre las ramas. 13 Él riega los montes desde sus aposentos; Del fruto de sus obras se sacia la tierra. 14 Él hace crecer la hierba para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Para sacar el pan de la tierra, 15 Y el vino que alegra el corazón del hombre, Para hacer relucir el rostro con aceite, Y el pan que sustenta el corazón del hombre. 16 Se llenan de ardor los árboles del Señor, Los cedros del Líbano que él plantó. 17 Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña. 18 Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos. 19 Hizo la luna para los tiempos; El sol conoce su poniente. 20 Pones las tinieblas, y es la noche; En ella corre todo animal del bosque. 21 Los leoncillos rugen tras la presa, Andan buscando de Dios su comida. 22 Sale el sol, se recogen, Y se echan en sus cuevas. 23 Sale el hombre a su labor, Y a su labranza hasta la tarde. 24 ¡Cuán muchas son tus obras, oh Señor! Todas ellas las hiciste con sabiduría; La tierra está llena de tus riquezas. 25 El mar grande y ancho, En donde hay seres innumerables, Animales pequeños y grandes. 26 Allí andan las naves; Leviathan que hiciste para que jugase en él. 27 Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida a su tiempo. 28 Les das, recogen; Abras tu mano, se sacian de bien. 29 Escondes tu rostro, se turban; Les quitas el hálito, dejan de ser, Y vuelven al polvo. 30 Envías tu Espíritu, son creados; Y renuevas la faz de la tierra. 31 Sea la gloria del Señor para siempre; Alégrese el Señor en sus obras. 32 Él mira a la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean. 33 A the Señor cantaré en mi vida; Cantaré salmos a mi Dios mientras viva. 34 Sea mi contemplación agradable a él; Yo me alegraré en el Señor. 35 Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendiga el alma mía al Señor. Aleluya.
Salmo 105
Las maravillas de Dios con su pueblo
1 Alabad al Señor, invocad su nombre; Haced notorias en los pueblos sus obras. 2 Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas. 3 Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. 4 Buscad al Señor y su poder; Buscad su rostro continuamente. 5 Acordaos de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios y de los juicios de su boca, 6 Oh simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos. 7 Él es el Señor nuestro Dios; En toda la tierra están sus juicios. 8 Se acordó de su pacto para siempre, De la palabra que mandó para mil generaciones, 9 El cual pacto hizo con Abraham, Y de su juramento a Isaac; 10 El cual confirmó a Jacob por estatuto, Y a Israel por pacto eterno, 11 Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán Por porción de vuestra heredad. 12 Cuando ellos eran pocos en número, Poco número y extranjeros en ella, 13 Y andaban de nación en nación, De un reino a otro pueblo, 14 No permitió que nadie los oprimiese; Antes por amor de ellos castigó a los reyes. 15 No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas. 16 Llamó el hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo sustento de pan. 17 Envió un varón delante de ellos, A José, que fue vendido por esclavo. 18 Afligieron sus pies con grillos; En hierro fue puesta su alma, 19 Hasta que llegó la palabra suya; La palabra del Señor le probó. 20 Envió el rey, y le soltó; El gobernante de los pueblos, y le desató. 21 Lo puso por señor de su casa, Y por gobernante de toda su posesión, 22 Para que castigase a sus príncipes como a él placiese, Y a sus ancianos enseñase sabiduría. 23 Después entró Israel en Egipto, Y Jacob habitó en la tierra de Cam. 24 Y multiplicó su pueblo en gran manera, Y lo hizo más fuerte que sus enemigos. 25 Tornó el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, Para que tratasen mal a sus siervos. 26 Envió a Moisés su siervo, Y a Aarón, a quien escogió. 27 Puso en ellos las palabras de sus señales, Y sus maravillas en la tierra de Cam. 28 Envió tinieblas, y la oscureció; No fueron rebeldes a su palabra. 29 Volvió sus aguas en sangre, Y mató sus peces. 30 Su tierra produjo ranas Hasta en las cámaras de sus reyes. 31 Habló, y vinieron bandas de moscas, Y piojos en todos sus territorios. 32 Les dio granizo por lluvia, Y llamas de fuego en su tierra. 33 Hirió sus viñas y sus higueras, Y quebró los árboles de sus términos. 34 Habló, y vinieron langostas, Y pulgón sin número, 35 Y devoraron toda la hierba de su tierra, Y consumieron el fruto de su campo. 36 Hirió asimismo a todos los primogénitos en su tierra, Las primicias de toda su fuerza. 37 Los sacó con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo. 38 Egipto se alegró de que saliesen, Porque su terror había caído sobre ellos. 39 Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche. 40 Pidieron, y trajo codornices, Y los sació de pan del cielo. 41 Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los sequedales como un río. 42 Porque se acordó de su palabra santa Dada a Abraham su siervo. 43 Y sacó a su pueblo con gozo; Con júbilo a sus escogidos. 44 Y les dio las tierras de las naciones; Y las labores de los pueblos heredaron; 45 Para que guardasen sus estatutos, Y cumpliesen sus leyes. Aleluya.
Salmo 106
Rebeliones de Israel y misericordias de Dios
1 Alabad al Señor. Alabad al Señor, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 2 ¿Quién expresará las poderosas obras del Señor? ¿Quién contará todas sus alabanzas? 3 Bienaventurados los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo. 4 Acuérdate de mí, oh Señor, según tu favor para con tu pueblo; Visítame con tu salvación, 5 Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu nación, Y me gloríe con tu heredad. 6 Pecamos con nuestros padres; Hicimos iniquidad, hicimos impiedad. 7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. 8 Pero él los salvó por amor de su nombre, Para hacer notoria su potencia. 9 Reprendió al Mar Rojo, y lo secó; Y los guió por los abismos como por un desierto. 10 Los salvó de mano del enemigo, Y los redimió de mano del adversario. 11 Las aguas cubrieron a sus enemigos; No quedó ni uno de ellos. 12 Entonces creyeron a sus palabras, Y cantaron su alabanza. 13 Se apresuraron a olvidar sus obras; No esperaron su consejo. 14 Y se encendieron de deseo en el desierto; Y tentaron a Dios en la soledad. 15 Y él les dio lo que pidieron; Mas envió sequedad a sus almas. 16 Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, Y de Aarón, el santo del Señor. 17 Abriose la tierra, y tragó a Datán, Y cubrió la congregación de Abiram. 18 Y se encendió fuego en su congregación; La llama quemó a los impíos. 19 Hicieron becerro en Horeb, Y se postraron ante una imagen de fundición. 20 Cambiaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba. 21 Olvidaron al Dios de su salvación, Que había hecho grandezas en Egipto, 22 Maravillas en la tierra de Cam, Cosas temibles sobre el Mar Rojo. 23 Por lo cual habló de destruirlos, De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él en la brecha, Para apartar su furor para que no los destruyera. 24 Además, aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra; 25 Sino que murmuraron en sus campañas, Y no oyeron la voz del Señor. 26 Por lo cual les alzó su mano Para abatirlos en el desierto, 27 Y por hacer caer su simiente entre las naciones, Y esparcirlos por las tierras. 28 Asimismo se unieron a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. 29 Provocaron a ira a Dios con sus obras; Y se plago en ellos la mortandad. 30 Entonces se levantó Finees e hizo juicio, Y se detuvo la plaga. 31 Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre. 32 También lo enojaron en las aguas de Meriba; Y le fue mal a Moisés por causa de ellos, 33 Porque exasperaron su espíritu, Y habló precipitadamente con sus labios. 34 No destruyeron a los pueblos Que el Señor les mandó; 35 Antes se mezclaron con las naciones, Y aprendieron sus obras, 36 Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina. 37 Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios, 38 Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron a los ídolos de Canaán; Y la tierra fue contaminada con sangre. 39 Se contaminaron así con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos. 40 Por tanto, se encendió la ira del Señor contra su pueblo, Y abominó su heredad; 41 Y los entregó en mano de las naciones, Y se enseñorearon de ellos los que los aborrecían. 42 Sus enemigos los oprimieron, Y fueron humillados bajo su mano. 43 Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra él en su consejo, Y fueron degradados por su maldad. 44 Con todo, él miró cuando estaban en angustia, Y oyó el clamor de ellos; 45 Y se acordó de su pacto con ellos, Y se arrepintió conforme a la muchedumbre de sus misericordias. 46 Hizo asimismo que tuviesen misericordia de ellos Todos los que los tenían cautivos. 47 Sálvanos, oh Señor Dios nuestro, Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas. 48 Bendito el Señor Dios de Israel, Desde el siglo y hasta el siglo. Y diga todo el pueblo: Amén. Aleluya.
Salmo 107
Acción de gracias por la redención de Dios
1 Alabad al Señor, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 2 Digan los redimidos del Señor, A quienes redimió de la mano del angustiador, 3 Y los congregó de las tierras, Del oriente y del occidente, Del norte y del mar. 4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, Sin hallar ciudad en donde habitar. 5 Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos. 6 Entonces clamaron al Señor en su angustia, Y los libró de sus tribulaciones. 7 Y los guió por camino derecho, Para que viniesen a ciudad habitable. 8 Alaben la misericordia del Señor, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 9 Porque sació al alma sedienta, Y llenó de bien al alma hambrienta. 10 Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, Apresados en aflicción y en hierros, 11 Por cuanto se rebelaron contra las palabras de Dios, Y aborrecieron el consejo del Altísimo. 12 Por eso quebrantó con trabajo su corazón; Cayeron, y no hubo quien ayudase. 13 Entonces clamaron al Señor en su angustia, Y los libró de sus tribulaciones. 14 Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus prisiones. 15 Alaben la misericordia del Señor, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 16 Porque quebrantó las puertas de bronce, Y des hizo los cerrojos de hierro. 17 Los insensatos, a causa del camino de su rebelión Y a causa de sus iniquidades, fueron afligidos. 18 Su alma abominó todo alimento, Y llegaron hasta las puertas de la muerte. 19 Entonces clamaron al Señor en su angustia, Y los libró de sus tribulaciones. 20 Envió su palabra, y los sanó, Y los arrancó de la destrucción. 21 Alaben la misericordia del Señor, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 22 Ofrezcan sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con júbilo. 23 Los que descienden al mar en naves, Y hacen negocio en las muchas aguas, 24 Ellos han visto las obras del Señor, Y sus maravillas en el profundo. 25 Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, Que levanta sus ondas. 26 Suben a los cielos, descienden a los abismos; Su alma se derrite con el mal. 27 Tiemblan y tocan como ebrios, Y toda su ciencia se devana. 28 Entonces clamaron al Señor en su angustia, Y los sacó de sus aflicciones. 29 Cambia la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas. 30 Entonces se alegran porque se apaciguaron; Y así los guía al puerto que deseaban. 31 Alaben la misericordia del Señor, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 32 Exáltenle en la congregación del pueblo, Y alábenle en la reunión de los ancianos. 33 Vuelve los ríos en desierto, Y los manantiales de agua en sequedales; 34 La tierra fructífera en estéril, Por la maldad de los que la habitan. 35 Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales. 36 Y allí hace habitar a los hambrientos, Y fundan ciudad para habitacional. 37 Y siembran campos, y plantan viñas, Y producen frutos en abundancia. 38 Y los bendice, y se multiplican en gran manera, Y no disminuye su ganado. 39 Luego son menoscabados y abatidos A causa de la tiranía, del mal y de la tristeza. 40 Él derrama desprecio sobre los príncipes, Y los hace vagar por el yermo, sin camino. 41 Mas levanta al pobre de la miseria, Y hace las familias como rebaños de ovejas. 42 Veánlo los rectos, y alégrense; Y toda iniquidad cierre su boca. 43 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas,\Y entenderá las misericordias del Señor?
Salmo 108
Cántico de alabanza y oración pidiendo victoria
1 Mi corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y alabaré con mi gloria. 2 Despierta, salterio y arpa; Me levantaré de mañana. 3 Te alabaré, oh Señor, entre los pueblos; A ti cantaré salmos entre las naciones. 4 Porque más grande que los cielos es tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad. 5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; Y sobre toda la tierra sea tu gloria. 6 Para que sean librados tus amados, Sálva con tu diestra, y respóndeme. 7 Dios ha hablado en su santuario: Me alegraré; Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot. 8 Mío es Galaad, mío es Manasés; Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador. 9 Moab, la vasija para lavarme; Sobre Edom echaré mi calzado; Sobre Filistea jubilaré. 10 ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom? 11 ¿No has sido tú, oh Dios, que nos habías desechado, Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos? 12 Danos socorro contra el adversario, Porque vana es la ayuda del hombre. 13 En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.
Salmo 109
Oración pidiendo venganza contra los enemigos
1 Oh Dios de mi alabanza, no calles; 2 Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto contra mí; Han hablado contra mí con lengua mentirosa. 3 Con palabras de odio me han rodeado, Y han peleado contra mí sin causa. 4 En pago de mi amor han sido mis adversarios; Pero yo me puse en oración. 5 Y me devuelven mal por bien,\Y odio por mi amor. 6 Pon sobre él al impío; Y satán esté a su diestra. 7 Cuando sea juzgado, salga condenado; Y su oración sea convertida en pecado. 8 Sean sus días pocos; Tome otro su oficio. 9 Sean sus hijos huérfanos, y su mujer viuda. 10 Anduen sus hijos vagabundos, y mendiguen; Y busquen su pan lejos de sus desolados hogares. 11 Apodérese el creditor de todo lo que tiene, Y extraños despojen su trabajo. 12 No haya quien tenga misericordia de él, Ni haya quien se compadezca de sus huérfanos. 13 Su descendencia sea cortada; En la segunda generación sea borrado su nombre. 14 Sea mentada la maldad de sus padres delante del Señor, Y el pecado de su madre no sea borrado. 15 Estén siempre delante del Señor, Y él corte su memoria de la tierra; 16 Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, Sino que persiguió al hombre afligido y menesteroso, Al quebrantado de corazón, para matarle. 17 Pues amó la maldición, y esta le sobrevenga; Y no quiso la bendición, y ella se aleje de él. 18 Se vistió de maldición como de su vestidura, Y entró como agua en sus entrañas, Y como aceite en sus huesos. 19 Séale como vestidura con que se cubra, Y en lugar de cinto con que se ciña siempre. 20 Este sea el pago de mis adversarios de parte del Señor, Y de los que hablan mal contra mi alma. 21 Y tú, Señor, Dios mío, trata conmigo por amor de tu nombre; Líbrame, porque tu misericordia es buena. 22 Porque yo estoy afligido y menesteroso, Y mi corazón está herido dentro de mí. 23 Me voy como la sombra que declina; Soy sacudido como langosta. 24 Mis rodillas están debilidad a causa del ayuno, Y mi carne desfallece por falta de gordura. 25 Yo he sido para ellos objeto de oprobio; Me miraban, y meneaban su cabeza. 26 Ayúdame, oh Señor Dios mío; Sálvame conforme a tu misericordia. 27 Y entiendan que esta es tu mano; Que tú, oh Señor, has hecho esto. 28 Maldigan ellos, pero bendice tú; Cuando se levanten, sean avergonzados, mas tu siervo se alegrará. 29 Sean vestidos de confusión mis adversarios, Y cúbranse de su oprobio como de manto. 30 Yo alabaré al Señor en gran manera con mi boca, Y en medio de muchos le alabaré; 31 Porque él se pondrá a la diestra del pobre, Para librarle de los que condenan su alma.
Salmo 110
El Mesías, sacerdote y rey
1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. 2 El Señor enviará desde Sión la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos. 3 Tu pueblo se ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud. 4 Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. 5 El Señor está a tu diestra; Herirá a los reyes en el día de su ira. 6 Juzgará entre las naciones; Llenará de cadáveres; Herirá la cabeza en muchas tierras. 7 Del arroyo beberá en el camino; Por tanto, levantará la cabeza.